Ir al contenido principal

El arte, Luis Alberto Spinetta


El arte “Es para el aire”, dispara Spinetta. “No puedo evaluar lo que hago con el aplausómetro. Me importa un belín. La pregunta es, si un pintor que sabe que es bueno sabe también que no va a poder mostrar sus cuadros, ¿los pintaría? Más bien. Le chupa un huevo. Un novelista, un poeta que es capaz de escribir versos, ¿qué necesita? Nada; va a Pippo, se pide un fresco y batata, se sienta y en el mantel, nomás, escribe LAS palabras. ¿Tecnología? Nada ¿Costo? Cero. Si uno hace música y sabe que suena bien, no importa si otro cree que no es tan buena. ¿Qué? ¿La voy a parar y no la voy a componer? No. Me importa un pito. Es el aire para quien yo la estoy haciendo y es el aire el que me va a devolver lo que yo quiera sembrar allí. ¿Acaso una novela se aplaude? Se lee en soledad. El arte es un trabajo individual y suena dentro del recinto en el que se lo trabaja. De ahí a que se crea que es una necesidad que otro lo escuche hay un largo espacio. Y, por otro lado, cuando la música es buena, cura. Cura. Sóloeso. Entonces, ahí sí hay que difundirla. No hablo de mí, por supuesto. Yo no sé qué curo. Más bien a alguno le debo desvirular el bocho, por los tonos que uso, ¿no? La música es algo que va más allá de si uno da recitales o no. Hay que librarse de todo eso y quedarse con la naturaleza del sonido, como para ver bien a qué jugamos con este lenguaje tan maravilloso. Y a mí, que me siento un pequeño músico, frente a músicas que son el cielo, me encanta poder difundir algunas ideas que creo que son válidas. Me encanta poder hablar de lo sagrado que tiene el sonido. De esa arcilla con la que, si se tiene la visión del cielo, se puede elaborar el cielo.”

Luis Alberto Spinetta


Fuente: Pagina 12


Comentarios

Entradas populares de este blog

Fragmento de La Campana de Cristal de Sylvia Plath

"Vi mi vida desplegándose ante mí, mi vida como las ramas de la higuera verde [...] En la punta de cada rama, como un grueso higo morado, pendía un maravilloso futuro. Un higo era un marido y un hogar feliz e hijos y otro higo era una famosa poeta y otro higo era una brillante profesora y otro higo era Esther Greenwood, la extraordinaria editora […] Me vi a mí misma sentada en la bifurcación de ése árbol de higos, muriéndome de hambre sólo porque no podía decidir cuál de los higos escoger. Quería todos y cada uno de ellos, pero elegir uno significaba perder el resto, y, mientras yo estaba allí sentada, incapaz de decidirme, lo higos empezaron a arrugarse y a tornarse negros y, uno por uno, cayeron al suelo, a mis pies."

A 30 años de la desaparacion de John

Aquel fatidico dia 8 de Diciembre de 1980,un desquiciado tomaba la vida de uno de los mas emblematicos musicos de todos los tiempos,si,porque en la puerta del Dakota aquella noche caia abatido de 5 tiros aquel muchacho que nunca conocio a su madre y fue abandonado por su padre a la edad de 4 años,aquel tipo rebelde que con su guitarra se unia a otros 3 tipos tan desconocidos como el para formar una de las bandas mas famosas que la historia tenga registro.El joven John comenzaba asi,una historia llena de exitos mas no exenta de problemas,pero el chico de Liverpol tenia una fortaleza y conviccion como pocos y logro de la mano de su compañera inseparable (Yoko) generar todo un movimiento que remeseria las conciecias de todos nosotros con consignas como,No a la guerra,Demoles a la Paz una oportunidad y por sobretodo un mensaje de esperanza y amor a las generaciones futuras.Lennon se ha ido pero sus palabras siguen mas vivas que nunca en las conciencias de todos nosotros porque su ob...

Última carta de Víctor Jara

Somos cinco mil aquí.  En esta pequeña parte de la ciudad.  Somos cinco mil.  ¿Cuántos somos en total en las ciudades y en todo el país? Somos aquí diez mil manos que siembran y hacen andar las fábricas. ¡Cuánta humanidad con hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura! Seis de los nuestros se perdieron en el espacio de las estrellas. Un muerto, un golpeado como jamás creí se podría golpear a un ser humano. Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores, uno saltando al vacío, otro golpeándose la cabeza contra el muro, pero todos con la mirada fija de la muerte. ¡Qué espanto causa el rostro del fascismo! Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada. La sangre para ellos son medallas. La matanza es acto de heroísmo. ¿Es éste el mundo que creaste, Dios mío? ¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo? En estas cuatro murallas sólo existe un número que no progresa. Que lentamente querrá la muerte. Pero de pronto me golpea...